viernes, 9 de octubre de 2015

Dogma CB450, let's ride....legal!!


Borja Jimenez, patrón de Dogma Motorcycles, siempre ha estado ahí, pionero en los orígenes de las primeras Cafe-Racers madrileñas con sus puristas propuestas sobre la Honda Sevenfifty. Más tarde derivó y evolucionó hacia su propio estilo y hacia lo que en demasiadas ocasiones se echa en falta para acabar de niquelar una transformación fetén, que nuestra cafetera sea legal. Borja es ingeniero industrial y su título le ha permitido crear una empresa de homologaciones, MAPA, para poder certificar que sus creaciones, o cualquier otro proyecto que le encargen,  cumplen la normativa. 

Borja es un maestro del detalle y en su último trabajo sobre la base de una Honda CB450DX la larga lista de transformaciones homologadas que figura en la ficha técnica, y por tanto legales, pondría a prueba hasta al picoleto más puñetero empeñado en encontrar motivo para la sanción.  La máxima del menos es más se cumple a conciencia y el resultado es un trabajo sobrio donde todo lo superfluo ha sido eliminado y todo lo mejorable ha sido sustituido.  Destaca el tren delantero de una CBR900, los discos sobredimensionados, las llantas de radios de 17'', la esencia cafetera de los semimanillares, las estriberas retrasadas, los escapes y los filtros de potencia y la estética renovada con un depósito de Puch Monza y un asiento made in Dogma. Un trabajo concienzudo y minimalista de incontables horas de garaje. Borja promete nuevas bombas racer, un tributo a Barry Sheene y un dragster con turbo están ya en su lista de espera. 










jueves, 8 de octubre de 2015

que la foto te acompañe


Hoy el poder de la imagen se ha adueñado del mundo de la comunicación y en demasiadas ocasiones seducir al personal para que lea el texto que la acompaña (si es que hay texto) depende sobre todo de la calidad de la foto y de lo que esta transmita. Y el mundo de la moto es particularmente puñetero, la moto se hizo para rular y para darle al mango y conseguir transmitir esas sensaciones en unas fotos no es nada fácil. Uno de los maestros en conseguir captar esa esencia es el fotógrafo alemán Jörg Künstle, al que recurren las grandes marcas alemanas y las editoriales más potentes para ilustrar sus catálogos y reportajes. Queda confirmado que una imagen, y sobre todo si es de Künstle, vale más que mil palabras. 









martes, 6 de octubre de 2015

fuera de serie


Los japoneses de Sanctuary se especializan en Kawas pero de vez en cuando se salen del guión y presentan alguna Honda CB del siglo pasado puesta al día con la precisión que les caracteriza. Ahora acaban de presentar un nuevo upgrade de la superlativa Honda CB1100R, la RCM-278, uno de los pocos modelos de  Honda al que estos japoneses les gusta de meter mano. La selección de las especies, y los de Sanctuary sólo se quedan con lo mejor.                                                                                                                        La CB1100R es una racer de calle que la fábrica japonesa fabricó de 1981-1983 en serie limitada (en total fueron fabricadas sólo 4050 unidades) para cumplir con las normas de homologación necesarias para que esta se pudiera inscribir en las carreras de producción en Europa y Australia. De hecho en 1982 alcanzaron con ella la perfección en este tipo de carreras y arrasaron en todas las  que disputaron. Los pilotos del equipo oficial estaban desde luego a la altura de la montura con Wayne Gadner, Ron Haslam y Joey Dunlop, a la izquierda en Brands Hatch. 









lunes, 5 de octubre de 2015

una Derbi en Manila


De que Alberto deja huella no cabe ninguna duda. Por una parte está la huella que dejan sus fotografías en nuestra psique, sobre todo su última hornada presentada el fin de semana pasado en el MUSAC leonés. A parte de a sus retratos también pudimos acercarnos, en ocasiones hasta pegar la nariz al cristal, para intentar descubrir el truco de alguna de sus fotografías mutantes. Fotografías imposibles donde las ruedas se deforman, las sombras se transforman en  insectos y planean sobre los tigres del circo y donde el más difícil todavía se consigue con una precisión de cirujano.  Y al final descubres que no hay truco, que es pura magia, y esta magia sólo se puede explicar a través del mago, en este caso el gran García-Alix.                                                                                     La otra huella es mucho más palpable y visible, la sonrisa y el estado de la parroquia que de madrugada abandonaba el Deseo así lo corroboraban (que grande el Loren!!),  y cuenta la historia, su historia, que una de las primeras huellas la dejó en la madrileña cafetería Manila donde decidió prescindir de la puerta y entrar en moto a través de su amplia cristalera.

En honor a aquella hazaña el equipo del CRO, al que para esta ocasión se unieron Fred y Paulino, ha transformado una Derbi Antorcha, la Come pitos, en una réplica de una de las primeras motos con la que Alberto atronó  la Gran Vía. Y no le falta detalle al pepinillo, subida a 75cc y montando un kit de fibras de Puig, manillar de competi, estriberas retrasadas y un tubarro que demuestra que un dos tiempos puede sonar a la gloria más cañera. Una muestra de como se las gastaban antes los que en España y sólo con material patrio querían hacerse una racer de barrio y que ahora Alberto ha rescatado para poder volver a aparcarla en su garaje. 












viernes, 2 de octubre de 2015

cuéntame


Ahora que los paddocks del mundial de motociclismo  han evolucionado hacia un parque temático de las carreras, donde el aficionado invitado pulula entre un pasillo de trailers y de lustrosos hospitalities y donde paradójicamente no tenemos ninguna posibilidad de ver las propias carreras, toparse con fotos que retratan como se las gastaban los equipos en el siglo pasado produce cuanto menos un subidón de incredulidad.  En la imagen Kenny Roberts se echa una cabezadita en el paddock durante una de las citas del AMA National Championship de 1975. Defendía el titulo que había conseguido con Yamaha. 


jueves, 1 de octubre de 2015

el ladrillo volador


Los ingleses de BSK Speedworks encontraron en la BMW K100 una base perfecta para correr uno de los campeonatos de clásicas que se celebran en su país. Concretamente la B.E.A.R.S. race series es un campeonato reservado a las motos de serie británicas, europeas y americanas cuyo año de fabricación es anterior a 1985 (incluido). Y con su Flying Brick dieron en el clavo, después de una soberbia puesta a punto racer y cortar con la radial más de 50 kilos extra han conseguido hacerse con 13 victorias en las 15 carreras en que han participado. Si quieres saber algo más de ella pásate por Old Racer y si quieres ver la réplica de calle que han desarrollado échale un vistazo a su K100RR




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